Rompiendo Mitos

Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, la salud se define como “un estado de completo bienestar mental, físico y social, y no meramente la ausencia de enfermedad o dolencia”.

Diferentes factores como herencia genética o la edad, ya que en determinadas etapas de la vida las personas son más propensas a padecer enfermedades mentales.

 

Producto de ese desconocimiento se han creado prejuicios y estereotipos a acerca de los problemas mentales, que dificultan el acceso a los servicios en salud mental, de manera oportuna. Así mismo aumenta la sensación de desconfianza, rechazo, vacío y desesperación en las personas que no se deciden en buscar ese apoyo.

Los juicios o señalamientos de los demás casi siempre provienen de una falta de comprensión más que de información basada en hechos. Aprender a aceptar tu afección y reconocer lo que debes hacer para tratarla, buscar apoyo y ayudar a educar a otros puede marcar una gran diferencia

No dejes que las creencias y las actitudes negativas de las personas que no comprenden lo que significa tener una condición de la salud mental te hagan perder tu valía.

¿Qué podrías hacer si te encuentras en esta situación?

  • Acepta buscar y recibir tratamiento.

No permitas que el miedo a ser etiquetado con una enfermedad mental te impida buscar ayuda. El tratamiento ofrecido por un profesional formado y con experiencia, puede ayudarte a sentirme mejor al identificar lo que está mal y reducir los síntomas que interfieren con tu trabajo y tu vida personal.

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  • No dejes que los comentarios u opiniones de otros, te haga dudar de ti mismo o te genere emociones como culpa o verguenza.

Si tienes un diagnóstico de salud mental, no significa que seas un apersona débil y que tengas que resolverlo solo para demostrar que eres capaz. Busca ayuda con expertos que pueda asesorarte, infórmate sobre tu condición con un experto.

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  • No te aísles.

Si tienes una enfermedad mental, es posible que no quieras decírselo a nadie por temor a ser rechazado o señalado. Tu familia, amigos y especialistas tratante pueden ofrecerte apoyo si saben sobre tu enfermedad mental. Comunícate con personas en las que confíes para obtener la compasión, el apoyo y la comprensión que necesitas.

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  • No te identifiques con tu enfermedad.

No eres una enfermedad. En lugar de decir "soy bipolar", di "tengo trastorno bipolar". En lugar de llamarte "esquizofrénico", di "tengo esquizofrenia".

 

Existen numerosos mitos y falsas creencias que se han perpetuado a lo largo del tiempo y que dificultan la aceptación de los problemas de salud mental:

Antes de consultar a un profesional en Salud Mental, pregunta por:

  • Su experiencia y educación. 

  • Su tarjeta profesional y recomendaciones 

  • Su área de especialidad. 

La clave es encontrar un terapeuta cualificado que se pueda adaptar al tipo de terapia que necesitas y a su intensidad.

Mitos y realidades sobre salud mental